Jabón Casero de Aloe Vera

Ahora me he vuelto aficionada a crear Jabón Casero de Aloe Vera y estoy encantada porque lo uso prácticamente para todo. Para lavarme las manos, la cara, para lavarme el pelo a veces, incluso lo puedes agregar para la lavadora.

Si sueles guardar el aceite de oliva usado, no lo tires. Es perfecto para hacer un jabón casero estupendo tanto para la piel como para lavar tu ropa.

INGREDIENTES:

  • 2 litros de Aceite de Oliva usado
  • 2 litros de Agua
  • 350 g. Sosa Cáustica
  • 2 Pencas u Hojas de Aloe Vera

Para protegerte:

  • Guantes
  • Mascarillas
  • Gafas protectoras
  • Delantal
  • Palo de madera para remover
  • Moldes de plástico
  • Barreño de plástico

 

Cómo hacer Jabón Casero de Aloe Vera y Aceite de Oliva usado

Lo primero de todo: protegernos

En esta ocasión he usado un aceite de oliva que tenía ya usado y le he añadido unas hierbas de Arnica Montana y de Hipérico que cogí en mi campo. Las dejé macerar en el aceite durante unas 40 días aproximadamente y con este aceite es con el que he preparado la receta de jabón. Así tendrá un extra de propiedades para la piel buenísimas.

Las hierbas de Arnica Montana y de Hipérico son perfectas para tomar en infusiones e incluso para macerarlas en aceite. Este aceite macerado sirve para la piel y sirve como antiinflamatorio, para quemaduras, rozaduras, irritaciones, simplemente para hidratar, para dar masajes…es fenomenal. Yo estoy encantada con él.

Receta de Jabón Casero de Aloe Vera

Lo primero que tenemos que hacer es protegernos bien porque vamos a trabajar con Sosa cáustica que para tratarla hay que ser muy cuidadosos.

Así que yo me he puesto un delantal, me he cubierto bien los pies, las manos, me he colocado una mascarilla y unas gafas protectoras que en este caso me puse las gafas de vista para taparme los ojos y tenerlos protegidos para que no me salte sosa.

A continuación, vamos a cortar las pencas o las hojas del aloe vera. Puedes usar más cantidad si lo prefieres. Así que con un cuchillo tenemos que pelarlas, quitarles la parte dura de la piel y quedarnos sólo con el gel transparente y gelatinoso que tiene dentro.

Si lees las propiedades del Aloe Vera son infinitas. Son perfectas para la piel. Cuando le saco todo el gel de las hojas, los restos que puedan quedar en la piel me los paso por la cara y se me queda suave suave…

Luego lo que tenemos que hacer es batir con una batidora el gel que le hemos sacado al aloe vera. Así quedará líquido. Verás como que burbujea, pero no te asustes, es normal.

Y ahora comenzamos con el jabón. Para ello he usado un barreño de plástico y para remover un palo de madera que encontré en el campo.

Lo primero es agregar al barreño la mitad del agua. Añadimos ahora la sosa cáustica (con mucho cuidado!!) y con el palo de madera vamos a ir removiendo hasta disolver toda la sosa cáustica en el agua. Verás como el barreño coge temperatura y esto es por el efecto de la sosa con el agua. Tendremos que remover durante unos 5 ó 6 minutos o hasta que veas que está bien disuelta.

Cuando agregues la sosa te recomiendo que lo hagas lo más alejado posible del barreño y mirando hacia el otro lado para que los humos que expulsa la mezcla no los aspires ni te afecten en la cara.

Después, cuando esté bien disuelta añadimos el resto de agua que nos quede. Seguimos removiendo y siempre lo vamos a hacer a partir de ahora en el mismo sentido o para el mismo lado. 

Ahora, incorporamos el aceite de oliva que vamos a ir agregando poco a poco a medida que vamos removiendo. Lo vamos a hacer como si fuese una mayonesa casera. Así haremos hasta integrar todo el aceite de oliva y sin dejar de remover para el mismo sentido.

Por último, añadimos el aloe vera que hemos triturado. Integramos bien con el resto de ingredientes.

Y ahora lo que tenemos que hacer es remover constantemente la mezcla y espesar a que emulsione o que cuaje. Vamos a necesitar un poco de paciencia porque vamos a tener que estar removiendo al menos durante una hora o una hora y media. Te aseguro que el resultado merecerá la pena, así que…¡ al lío! A remover y a hacer un poco de brazos 😛

Esto dependerá de la cantidad que hagas. Para estas cantidades estuve cerca de una hora y cuarto removiendo en el mismo sentido.

Si quieres hacer un descanso puedes pedirle a alguien que te haga el relevo.

Pasar el jabón al molde y dejar reposar durante 40 días

Cuando pase el tiempo verás que la mezcla ha cambiado de color (se ha vuelto más blanquecina), ha espesado y al remover se forman unos surcos en la superficie. Esto quiere decir que ha emulsionado y que está lista para pasarla a los moldes de plástico.

Con mucho cuidado vamos a incorporar el jabón a los moldes o tapers de plástico para dejarlos aquí endurecer durante al menos 24 horas. 

Al día después de preparar el jabón, los vamos a cortar antes de que se pongan más duros y los podemos seguir manteniendo en los moldes o pasarlos a un papel de estraza y envolverlos aquí para que se mantengan mejor.

Los dejamos curar durante al menos 40 días aproximadamente para que la sosa cáustica repose y no pueda hacernos daño en la piel ni en la ropa.

Pasado este tiempo de maduración, ya podríamos usar el jabón casero de aloe vera para lo que queramos. Ya te he comentado que yo lo uso para el pelo, para la enjabonarme y los trocitos que me sobran los uso para la lavadora.

Para estas cantidades salen muchos jabones. Si los cortas en trozos más o menos iguales que te quepan en la palma de la mano, te saldrán unas 40 ó 50 unidades perfectamente. ¡Que lo disfrutes :)!

Y tú, ¿habías probado alguna vez a hacer jabón casero? Es muy gratificante poder usar tu propio jabón artesanal.

La próxima vez quiero probar a hacer con aceite de oliva y lavanda, o con cualquier otra hierba aromática como la albahaca, el romero, etc.

 

 

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